Qué alimentos te ayudan en la fase folicular (cuando tu energía empieza a subir)
Hay una parte del mes en la que todo se siente un poco más posible. No porque la vida cambie, sino porque tu cuerpo cambia.
La fase folicular, los días posteriores a tu periodo, es el momento en el que el estrógeno comienza a subir de forma gradual. Este aumento hormonal está directamente relacionado con mayor claridad mental, motivación, creatividad y una sensación de ligereza física y emocional. Es, biológicamente, una fase de inicio.
Entender esto no es solo información: es una forma de dejar de pelear con tu cuerpo y empezar a acompañarlo.
Qué pasa en tu cuerpo durante la fase folicular
Después de la menstruación, el cuerpo entra en modo reconstrucción.
El estrógeno estimula:
la energía mental
la capacidad de enfoque
la motivación para empezar proyectos
una relación más amable con el movimiento y la comida
Es común sentir más ganas de organizar, crear, planear y socializar. No es casualidad: tu sistema nervioso está saliendo de un estado de reposo profundo.
Por eso, lo que comes en esta fase puede potenciar o sabotear esa energía que está regresando.
Alimentos que ayudan a acompañar esta fase
La clave en la fase folicular no es “comer menos” ni “comer limpio”, sino comer alimentos que apoyen la ligereza y la claridad.
Alimentos frescos y ligeros
Frutas, verduras de hoja verde, pepino, espárragos.
Aportan antioxidantes y ayudan a reducir inflamación residual del periodo.
Proteínas fáciles de digerir
Huevos, pescado, yogur griego, tofu.
Apoyan la producción de neurotransmisores relacionados con motivación y enfoque.
Hierro + vitamina C
Especialmente importante si el periodo fue intenso.
Lentejas, espinaca, remolacha, combinadas con cítricos o frutas rojas.
Fibra
Ayuda al cuerpo a procesar el aumento de estrógeno sin generar pesadez.
Avena, semillas de chía, frutas enteras.
Comer así no es una regla estricta. Es una forma de no ir en contra de un cuerpo que ya está haciendo su parte.
Cómo se siente cuando comes alineada a esta fase
Cuando acompañas la fase folicular con alimentos adecuados, muchas mujeres notan:
menos hinchazón
más claridad mental
mejor estado de ánimo
más ganas de empezar cosas
menos culpa alrededor de la comida
No porque estés “haciendo dieta”, sino porque estás sintonizando con tu energía real.
Lo que este blog quiere dejarte
No todos los días del mes requieren lo mismo de ti.
Y no todas las fases se acompañan igual.
La fase folicular es una invitación a empezar con suavidad, no con exigencia.
A nutrirte para sostener lo que viene, no para castigarte por lo que pasó.
Cuando entiendes tu ciclo, la comida deja de ser control
y se convierte en apoyo.
Y eso cambia la relación contigo desde un lugar mucho más amable.